El Siambón, donde los monjes benedictinos construyeron el Monasterio Cristo Rey en 1955, con piedras y madera de la zona. Los monjes son reconocidos por su producción de dulces. La iglesia de los benedictinos es otro punto histórico para visitar.
En las tierras circundantes al monasterio, los religiosos cultivaron frutales, aprovechados para la elaboración de dulces y jaleas de excelente calidad. Además, hay una fábrica de dulces, un colmenar, un laboratorio de cremas y fitoterápicos y una cortadera de piedras. Y al pie del monasterio se pueden comprar los productos que fabrican los religiosos.

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